lunes, 29 de febrero de 2016

El control mental a través de la paranoia (audio-reflexión)

http://www.ivoox.com/control-mental-a-traves-paranoia-audios-mp3_rf_10607222_1.html


Inducir estados de paranoia en los individuos ha sido un método frecuentemente utilizado por el Poder para logar un control más efectivo de grandes grupos humanos. Antiguamente, la religión y la iglesia fueron de gran utilidad para conseguir sujetos constantemente atemorizados ante la perspectiva de un dios colérico y vengativo, dispuesto a lanzar en el momento más inesperado terroríficos castigos. Hoy en día, este método ha sido perfeccionado mediante la sempiterna presencia en nuestras vidas de los medios de comunicación de masas, que, gracias a su poder hipnótico, apartan al individuo de su realidad cotidiana y le sumergen en escenarios catastróficos y apocalípticos (terrorismo, crisis, violencia doméstica, cambio climático...) que han conseguido que el estado mental permanente del telespectador promedio sea la más absoluta paranoia.

El progreso tecnológico ha permitido al Poder conseguir un control más eficaz que nunca de las grandes multitudes humanas, pero ello a costa de convertir las sociedades modernas en auténticos manicomios, y a sus miembros, en insoportables maniacos paranoicos.

domingo, 7 de febrero de 2016

El feminismo: una estrategia del Estado y del capitalismo para el control social totalitario (audio-declaración)


http://www.ivoox.com/feminismo-estrategia-del-estado-del-audios-mp3_rf_10340356_1.html

El feminismo es una ideología dogmática y simplista que achaca a la condición masculina en exclusiva todos los males sufridos por la mujer a lo largo de la historia, obviando tanto la opresión estatal sufrida por la inmensa mayoría de los varones como los privilegios que el ente estatal ha venido concediendo a las mujeres de las clases oprimidas por encima de sus compañeros varones (códigos penales más laxos o no ser reclutadas forzosamente para la guerra).

El objetivo buscado por el ente estatal al convertir el feminismo en política de Estado, es el de ganarse la adhesión incondicional del mayor número posible de mujeres y, de este modo, la de todos aquellos hombres que aspiran a tener algún tipo de relación con estas mujeres. Por otro lado, generando odio y desconfianza en las relaciones hombre-mujer, se busca también enfrentar a la población entre sí en una especie de guerra de sexos, con el fin de mantener oculto al verdadero opresor, es decir, al Estado (que, de este modo, además, aparecería como una especie de salvador), obstaculizando así una posible unidad de los oprimidos frente al mismo.

La razón de que el sistema de producción capitalista también haya adoptado el credo feminista, privilegiando a las mujeres por encima de los hombres en el ámbito laboral (discriminación positiva), es conseguir que éstos no tengan más remedio que esforzarse un poco más si quieren cumplir con las expectativas que la sociedad tiene depositadas en ellos. Un esfuerzo que, evidentemente, sólo puede tener como consecuencia un aumento de la productividad capitalista.

En nuestros días, toda aquella persona que se atreve a cuestionar el credo feminista corre el riesgo de sufrir la ira inquisitorial de sus más acérrimos partidarios. Esto dice mucho del carácter dogmático e intolerante de esta ideología. Sólo eso debería ser motivo suficiente para que una persona medianamente inteligente no dudara ni por un segundo en clasificarla como lo que realmente es: una religión de tipo secular (por no hablar de complejo de culpabilidad tan típicamente cristiano que inocula en la mente de los varones). Desgraciadamente, diferentes temores inconscientes de tipo gregario (como el de la posibilidad de no tener acceso al sexo femenino) hace que muchas mentes muy lúcidas no se hayan atrevido hasta la fecha a cuestionar el feminismo y toda la falacia argumental en la que se basa.