jueves, 27 de noviembre de 2014

Podemos empieza a llevar a la práctica los proyectos de la oligarquía internacional

“Más importante aún sería redefinir el significado de la democracia moderna y fijar metas sociales ambiciosas y concretas (…) Sea como fuere, la innovación política tendrá una envergadura de largo alcance, sobre todo  a medida  que el proceso político asimile progresivamente el cambio científico-tecnológico. (Zbigniew Brzenzinski, La era tecnotrónica.)

Hace unos días, publiqué un artículo en el que advertía de cómo la oligarquía internacional iba a utilizar a Podemos como herramienta para introducir nuevas reformas en su sistema de dominación (1). Para ello, me limité a comparar y señalar las coincidencias entre las propuestas políticas y económicas de Podemos y el Informe Transforma España (2), un informe elaborado en el año 2010 por la Fundación Everis y suscrito por el conjunto de la oligarquía española (BBVA, Santander, La Caixa, Grupo PRISA, Vocento, Repsol, CEPSA, Telefónica, Bankinter, MAFRE, Barclays, Inditex…); es decir, hasta ahora, todo lo publicado en este blog había sido pura especulación teórica.

Gracias a un enlace que me dejó un comentarista anónimo en un artículo, ya podemos comprobar como tales especulaciones empiezan a materializarse en hechos muy reales.

Para los autores y firmantes del Informe Transforma España, Internet, y especialmente las Redes Sociales, deberían empezar a formar parte activa de los diferentes procesos políticos en España:

«Esta hibridación de roles conducirá al nacimiento de vehículos de transformación social que capitalicen la energía/inteligencia colectiva, cierren brechas entre Ciudadanos y Administradores, y creen puentes entre compartimentos ahora estancos. En todo este proceso, una nueva Sociedad Civil debe emerger y encontrar su nueva misión, identidad y voz. Para ello, combinará materializaciones más convencionales y “físicas”, con nuevas formas más innovadoras y “virtuales”». (pag. 21, 100)

Esto, que según el informe representaría una radical medida democrática, no es más que la base de un proyecto profundamente totalitario. Internet, una creación del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, ideada durante la Guerra Fría para combatir a los soviéticos, se encuentra, hoy, férreamente controlada por los grandes grupos oligárquicos. Se podría decir que, depositar nuestra confianza en Internet para gestionar la vida política de España, sería algo así como entregar las llaves de nuestra casa a un ladrón para que nos la cuidara.

Hoy en día, la vida política y pública española están totalmente bajo control gracias a la enorme influencia que el poder ejerce en los ciudadanos a través de los grandes medios de comunicación de masas (especialmente de la televisión). El español medio hace lo que se le dice que tiene que hacer: vota, se manifiesta, compra o trabaja según los intereses de quien manda. Al comprobar este elevado grado de docilidad social, es muy probable que la oligarquía haya considerado que nos encontramos en el momento más oportuno para la implantación de un régimen completamente totalitario, donde no se deje ni un sólo cabo suelto, y en el que se eliminen de facto las pocas posibilidades reales de acción que le quedaban al ciudadano. Y ¿qué mejor forma de hacerlo que dándole el cambiazo?, sustituyendo la (precaria y pervertida) política real actual por la política virtual (Internet).

Según un artículo publicado en la edición digital del diario “atlantista” El País, el 15 de noviembre de 2014 (La infraestructura de Podemos vive en internet), Podemos se ha convertido en una formación política pionera a la hora de introducir las nuevas tecnologías para la elección de representantes políticos en su reciente congreso nacional; algo que pretende hacer extensivo a toda la vida política española si ganase las elecciones generales:

«Eduardo Rubiño, al frente de redes sociales, considera este canal un “espacio de intervención política” esencial que ha dado forma a Podemos desde el comienzo y que explica su gran capacidad de arrastre por los términos en los que ha elegido comunicarse con esas bases: “de igual a igual”».

Al final del artículo de El País, podéis ver la propuesta de Podemos para el nuevo modelo de sistema electoral: no sólo se trata de una abierta apuesta por el pucherazo, sino también por la total supresión del voto secreto. Gracias a Podemos, tu voto estará completamente en las manos de quienes controlan Internet.

¿Alguien necesita más pruebas sobre quién dirige y a quién sirve Podemos? Tranquilos, irán apareciendo.

NOTAS:
(1) Podemos: otro paso adelante en la actual revolución sistémica. Hace ya más de tres años, hice una comparativa similar, entre las propuestas del Informe Transforma España y las del movimiento 15M, en el artículo del blog Antimperialista Informe Transforma España: "Organizar el caos", hacia la Revolución neoliberal (y el 15-M como excusa)
(2) Informe Transforma España en formato pdf http://www.everis.com/spain/WCLibraryRepository/TransformaEspa%C3%B1a.pdf

martes, 18 de noviembre de 2014

De cómo la derecha mediática ha contribuido al ascenso de Podemos y del independentismo catalán

“La belicosidad con su emoción concomitante de rabia es una constante humana. El asesor en Relaciones Públicas la usa continuamente al organizar toda suerte de eventos que la ponen en juego. Debido a ello, a menudo se ve forzado a representar combates y crear temas de debate.” (Edward L Bernays, Cristalizando la opinión pública)

En una sociedad donde el pensamiento maniqueo y el bíblico del “quien no está conmigo, está contra mí” está tan profundamente arraigado en el subconsciente colectivo, las estrategias de pastoreo humano basadas en la explotación del lado más irracional e instintivo de las masas, son idóneas para conducir los rebaños humanos hacia los fines deseados por sus pastores tal y como ya pudimos comprobar tras los atentados del 11-M.

Mientras la versión oficial en torno a los fatídicos sucesos del 11 de marzo de 2004 sostenía que los responsables eran terroristas islámicos, la derecha mediática española apuntaba a una conspiración entre ETA y el PSOE para que estos últimos pudieran ganar las elecciones que iban a celebrarse tres días después. Esta disparatada versión de los hechos hizo que las grandes mayorías se sumaran de forma irracional e irreflexiva a la versión oficial sólo como un modo de expresar su rechazo y marcar distancias con los delirios paranoides de la derecha sociológica española.

De esta forma se conseguía que un gran número de personas se sumaran a una versión que, en última instancia, viene a justificar la lucha antiterrorista (“los autores del atentado son terroristas islámicos y, por lo tanto, hay que combatirlos”), y con ello, el aumento de los presupuestos dedicados al ejército, reforzando así el poderío militar de la OTAN y su lucha por el control de los recursos naturales de los países del medio oriente.

En el caso de Podemos, esta misma estrategia vuelve a repetirse con un éxito similar.

Las delirantes acusaciones de la derecha mediática: “Podemos está dando alas a ETA” o “Podemos es una prolongación del chavismo bolivariano en España”, son de gran ayuda para activar de forma muy eficaz las pulsiones más viscerales de muchas personas, quienes, sólo por mostrar su oposición a los autores de tales acusaciones, han decidido apoyar de forma desinteresada e irreflexiva a la formación de Pablo Iglesias (PI), obviando preguntas que deberían ser tan elementales como por ejemplo: ¿cómo es posible que en una sociedad como ésta, donde sólo aparece por la tele aquello que al poder económico y financiero le interesa, PI ha podido aparecer tantas horas ante las cámaras? ¿No será porque, en el fondo, las propuestas de PI interesan al poder?

Más allá de lo anterior, la estrategia de lanzar los “dóbermans” mediáticos contra PI ha servido para que la gente, enredada en una especie de trifulca de patio de colegio (exculpando o acusando a PI y a Podemos de ser iranochavistas), no se detuviera a analizar detenidamente y en profundidad su propuesta política, puramente estatalista, y que por lo tanto, en nada alteraría las estructuras y superestructuras del poder, tan sólo supondría un lavado de imagen que vendría a reforzarlas y a perfeccionarlas; tal y como pasó con la Revolución Soviética, gracias a la cual, Rusia dio el salto de una economía agraria-rural a una industrial-mecanizada (1).

El objetivo buscado con Podemos vuelve a ser (como en la Revolución Rusa): aumentar la tasa de beneficios económicos mediante un mayor grado de explotación del ser humano. ¿Y qué mejor manera para conseguirlo que hacer que la gente siga a una especie de nuevo Mesías?, reforzando la verosimilitud de éste con una falsa persecución por parte de los modernos fariseos mediáticos. De nuevo, la gestión y manipulación de los mitos grabados a fuego en el subconsciente colectivo vuelve a ser de gran ayuda al Poder para manejar al rebaño.

En el caso de la consulta soberanista catalana, la estrategia de la persecución, desarrollada también por la derecha mediática, ha sido igualmente efectiva, consiguiendo que mucha gente que hasta la fecha se había mostrado indiferente (incluso hostil) hacia la misma, muestre ahora su más ferviente apoyo sólo como una muestra de rabia o reacción irracional ante un ataque a los legítimos deseos independentistas de miles de personas (un ataque, por otra parte, perfectamente coordinado con los líderes del movimiento atacado), impidiendo un análisis más reflexivo y sereno de todo este fenómeno social. Si la gente se hubiera parado un minuto a considerar los perfiles de alguno de los personajes más mediáticos que han mostrado su apoyo a la independencia de Cataluña, hubiera obtenido muchas pistas de a quién interesa realmente todo esto; personajes como por ejemplo Pep Guardiola, emblema, entre otros, del Banco Sabadell, o Gerad Piqué, quien ha prestado habitualmente su imagen a varias empresas deportivas multinacionales.

No olvidemos que la estrategia del independentismo ha sido siempre de gran ayuda para desintegrar Estados o naciones que, posteriormente (una vez disueltos), fueron asimilados por otros Estados, naciones o instituciones supranacionales. La táctica es de manual: dividir para luego unir. Lo que está pasando en el caso de Cataluña (muy similar a lo que está aconteciendo en el caso de Escocia), no es más que un proyecto (experimento) perfectamente planificado y orquestado por grupos de poder españoles, catalanes e internacionales, cuyo fin es el de acondicionar a la opinión pública internacional para que acepte y vea como normales los diferentes conflictos independentistas que empezarán a surgir en distintos puntos del planeta, con los que se pretende herir de muerte a los actuales Estados-naciones como paso previo a la instauración de un futuro gobierno mundial supranacional.

Toda esta estrategia obedece a algo teorizado hace ya tiempo por Edward L Bernays, sobrino de Sigmund Freud y considerado como el padre de la actual Ingeniería Social (a la que muchos prefieren llamar Relaciones Públicas con el fin de esconder la idea de que su objetivo último es la manipulación de los miembros de una sociedad). Según explica Bernays en su obra Cristalizando la opinión pública (2):

«Los elementos básicos de la naturaleza humana están fijados en lo relativo a deseos, instintos y tendencias innatas. Sin embargo, las direcciones hacia las que estos elementos básicos pueden orientarse con las influencias apropiadas son infinitas. La naturaleza humana es fácilmente modificable».
(...) «El asesor en Relaciones Públicas extrae de las causas de sus clientes las ideas capaces de capitalizar ciertos instintos fundamentales del público al que trata de dirigirse y, a continuación, se dispone a proyectar estas ideas a su público.
«William MacDougall, el psicólogo, clasifica siete instintos primarios con sus emociones concomitantes. Son el temor a la confrontación -temor-, la repulsión -disgusto-, la curiosidad -asombro-, la belicosidad -rabia-, la auto-exhibición -entusiasmo-, la auto-humillación -subyugación-, el amor familiar -ternura-. El asesor en Relaciones Públicas usa estos instintos al desarrollar ideas y emociones que modifiquen las opiniones y conductas de su público».

El caso que aquí nos ocupa estaría relacionado con la manipulación del instinto de belicosidad y su emoción concomitante de rabia. Según Bernays:

«La belicosidad con su emoción concomitante de rabia es una constante humana. El asesor en Relaciones Públicas la usa continuamente al organizar toda suerte de eventos que la ponen en juego. Debido a ello, a menudo se ve forzado a representar combates y crear temas de debate».
(...) «El asesor en Relaciones Públicas tiene en el instinto de belicosidad una poderosa arma para hacerse con el apoyo o la oposición del público a un punto de vista en el que está interesado. Con este propósito, siempre que sea posible, formulará su caso en forma de tema de debate y recabará  el apoyo de todas las fuerzas disponibles».
(...) «El señor Lippmann aporta el siguiente comentario: “Cuando no se cuenta con la belicosidad, a aquéllos que no están directamente implicados en el tema les resulta muy difícil mantener el interés. Los que si están implicados mantendrán el interés a pesar de la ausencia de debate. La actividad les proporciona suficiente interés a pesar de la ausencia de rivalidad. Pero para aquellos para quienes el problema es ajeno y distante, debe existir un factor de interés adicional. Para que el asunto tenga significado para ellos, se les debe proporcionar un factor de lucha, suspense y victoria”».

En cualquier caso, la Ingeniería Social no es omnipotente, su éxito no radica sólo en el talento y la habilidad para la persuasión de lo que Bernays llamaba los “asesores en Relaciones Públicas”, sino también en el miedo y en la incapacidad de la mayoría de los miembros del rebaño para afrontar una vida no tutelada. Mientras en los sujetos predomine el deseo de bienestar material sobre el de dignidad personal, los pastores tendrán asegurado el control del rebaño. Se puede decir que se trata de una especie de “matrimonio de conveniencia”, de alianza de intereses en la que tanta responsabilidad tienen los unos como los otros. En el fondo, sólo es una cuestión de elección; y no respetar tal elección (sea la que fuere), una muestra de intolerancia.

NOTAS:
(1) El asamblearismo esgrimido por PI no es muy diferente a la idea de los soviets de la Revolución Rusa que sirvió para disfrazar un régimen profundamente burocrático. Igualmente, la idea de democracia con la que se trata de disfrazar a las sociedades actuales es una auténtica falacia, pues el poder real lo ejercen los medios de comunicación de masas al servicio del Estado y del capitalismo que guían muy eficazmente la mente del gran público según la dirección deseada por éstos. Se podría decir que las ideas de asamblearismo o poder del pueblo son totalmente contrarias e irreconciliables con el concepto de Estado. Si alguien realmente quisiera desarrollar un asamblearismo eficaz, lo primero que debería hacer es desmontar el Estado o hacerlo al margen de éste.
(2) Edward L Bernays fue asesor de varios presidentes de los Estados Unidos, jugando un papel importante en la Primera y la Segunda Guerra Mundial, así como en la posterior Guerra Fría contra los soviéticos. Asesoró a grandes empresarios, entre ellos, al magnate de los automóviles Henry Ford o a la familia Rockefeller. Joseph Goebbels, ministro de propaganda nazi, fue un ferviente admirador y estudioso de las técnicas de manipulación de masas ideas por Bernays.

martes, 11 de noviembre de 2014

El Pequeño Nicolás: una nueva versión del moderno mito del hombre-solo que pone en jaque al Estado

“Así venció David al filisteo (Goliat) con honda y piedra; e hirió al filisteo y lo mató, sin tener David espada en su mano.” (1 Samuel 17, 50)

Según los grandes medios de comunicación de masas, Francisco Nicolás Gómez Iglesias, apodado el Pequeño Nicolás (1), un joven de apenas 20 años de edad, gracias tan sólo a su astucia y su habilidad para la persuasión y el engaño, llegó en poco más de dos años a codearse y ganarse la confianza de varias de las más relevantes figuras de la política, las finanzas y los cuerpos de seguridad del Estado español, llegando incluso al extremo de colarse en la ceremonia de coronación del nuevo rey de España, Felipe VI, burlando los más sofisticados y eficaces sistemas de seguridad. Toda una proeza que hasta ahora pensábamos que estaba sólo al alcance de superhéroes del cómic como Spiderman o el protagonista de la saga V de Vendetta.

Este nuevo show mediático nos revela dos cosas: por un lado, el alto grado de infantilización, credulidad y domesticación de las masas, capaces de tragarse todo tipo de embustes y montajes televisivos por descarados y burdos que sean (antes nos reíamos de lo crédulo e ingenuo que era el yanqui medio; ahora, el europeo medio no es muy diferente); por otro, el hecho de que cada vez un mayor número de individuos (nunca antes había sido tan elevado) pertenecientes a todas las esferas de la vida pública: periodistas, intelectuales, publicistas, políticos, empresarios, miembros de los servicios secretos, estén participando de forma consciente y sin el menor tipo de pudor (como si de auténticos mercenarios se tratase) en el engaño sistemático de las poblaciones. Dentro de poco, el engaño ya no será un negocio rentable, pues habrá más estafadores que personas a quienes engañar.

La historia oficial del Pequeño Nicolás, como la saga de cuentos Le Petit Nicolas creada por el editor de cómics y escritor francés Renné Goscinny en la que probablemente se inspiraron los autores del apodo del personaje que hoy nos ocupa, como casi todo lo que aparece en la televisión, no es otra cosa que una historia ficticia, difundida masivamente por las corporaciones mediáticas con el propósito de hacerla pasar como real ante el gran público, es decir, se trata de lo que hoy algunos denominarían como un “fake”.

Desconozco si este joven se dedicó a realizar funciones de espionaje o incluso de contraespionaje (2), de todos modos, si así fuera (algo que pongo en duda debido a la escasa credibilidad que me merecen los medios de comunicación masivos), es algo que no me importa lo más mínimo, pues ello no dejaría de formar parte de las típicas disputas en los altos círculos del poder que en nada atañen al ciudadano de la calle, y que, en cualquier caso, nunca llegarían a conocerse con exactitud debido al alto grado de hermetismo con el que operan los servicios secretos en la actualidad. Lo que verdaderamente me importa de la historia del Pequeño Nicolás es la utilidad que ha tenido como medio para fortalecer y arraigar en la mente pública el mito moderno del hombre solo (o con muy pocos medios) que es capaz de enfrentarse y poner el jaque al todopoderoso Estado; algo que en los últimos tiempos venimos viendo de forma muy habitual en las pantallas de televisión: Bin Laden, Julian Assange, el terrorista de Noruega o más recientemente Pablo Iglesias. Un mito cuyas raíces son fácilmente reconocibles (David contra Goliat) y que viene a rebelar, una vez más, las fuentes en las que se inspiran quienes gestionan en la actualidad la vida de los habitantes de España (y del mundo). Desgraciadamente, el fanatismo judeo-cristiano no se extinguió con la desaparición de la Inquisición.

Este mito transmite al individuo la falsa esperanza de que aún posee algún tipo de libertad y autonomía frente a un Estado que ha alcanzado en los tiempos actuales un grado de totalitarismo como nunca antes en el pasado, convirtiéndose en la práctica, gracias fundamentalmente a Internet, en el auténtico ojo que todo lo ve.

Tal mito es de gran utilidad también para que las grandes mayorías vean como normal algo tan anormal como que una persona pase de ser un completo desconocido (el caso de Pablo Iglesias) a obtener más de un millón de votos en unas elecciones, sin apenas tiempo para realizar una campaña mínimamente decente; o que, en poco más de dos años, alcance el poder por mayoría absoluta como es probable que termine ocurriendo en las próximas elecciones generales españolas.

Otro objetivo de toda esta descabellada historia es el de la mitificación de las redes sociales (como ya se hizo con la Primavera Árabe, Anonymous o el 15M), pues, al tratar de hacer creer que lo conseguido por Francisco Nicolás fue gracias al uso de Facebook (3), el teléfono móvil y otros medios electro-digitales, se introduce en el subconsciente colectivo la idea de que todas estas herramientas (férreamente controladas por los mismos que las crearon: el Departamento de Defensa de los Estados Unidos) son totalmente neutrales, libres y democráticas, probablemente con el fin de justificar su futura utilización en la gestión de absolutamente todos los ámbitos de la vida de los seres humanos.

Los próximos libros, películas y series de televisión que se hagan sobre la vida de Francisco Nicolás serán fundamentales, como ya sucedió en otros casos anteriores, en el proceso de mitificación de toda esta historia, destinada a programar el inconsciente de las masas en función de los intereses de las élites dominantes.

La fórmula es sencilla (ya lo hicieron los sacerdotes con las religiones): cuantas más historias fantásticas e irracionales sean capaces de tragarse la gente, más fácil será engañarla posteriormente. El truco consiste en saber jugar con sus miedos, deseos y esperanzas, pues las élites del Poder son conscientes de que la mayoría de los sometidos nunca serán capaces de aceptar la realidad tal cual es, y estarán dispuestos a tragarse cualquier cosa, por más absurda que ésta pueda llegar a ser (pensemos por ejemplo en el misterio de la Inmaculada Concepción), si con ello pueden evadir responsabilidades y les permite huir de sí mismos lo más lejos posible.

“Esto es lo segundo que vi: que sólo se manda a quien no sabe obedecerse a sí mismo. Así es la especie de los seres vivos. Y lo tercero es: que resulta más difícil mandar que obedecer.” (F. Nietzsche, Así habló Zaratustra, Segunda parte)

NOTAS:
(1) Es curioso que todos los grandes medios de comunicación de masas hayan usado este mismo apodo para referirse al joven Francisco Nicolás. Probablemente, el apodo fuese pensado en el mismo laboratorio de ideas en el que se diseñó toda esta historia, posteriormente asumida y reproducida muy fiel y disciplinadamente por todos los mercenarios y borregos que trabajan para ellos, a quienes erróneamente se les sigue llamando periodistas.
(2) Si hacemos caso a la información vertida por algunos medios, como en el artículo publicado en la revista Pronto (Nº 2218): El pequeño Nicolás llevará su vida al cine, la forma en la que Francisco Nicolás Gómez llegó a contactar con importantes figuras de la política y el mundo empresarial, el tipo de relación que mantenía con tales figuras, su perfil social y psicológico o el apoyo logístico con el que contaba, sin duda, se trata de situaciones, todas ellas, ideales para desarrollar tareas de espionaje (o contraespionaje).
(3) Casualmente, el guión de la historia del creador de Facebook, Mark Zuckerberg, contiene una serie de elementos muy similares a los de la del Pequeño Nicolás, ¡y es que la creatividad e imaginación de esta gente no da para más!

martes, 4 de noviembre de 2014

ONU: Conspirando hacia un Nuevo Orden Planetario.

Recientemente me topé en la red con un artículo en el que se justificaba la necesidad de la constitución de un gobierno o Estado mundial. El artículo (El Crepúsculo del Estado-Nación. Una interpretación histórica en el contexto de la globalización) justificaba su tesis en la supuesta crisis que, en la actualidad, atraviesan los Estados-naciones, cuya causa sería (para el autor del artículo) la carencia de mecanismos suficientes para hacer frente a los problemas de la era de la globalización. Dicho artículo estaba firmado por un tal Ariel Français, Doctor en Derecho y Diplomado del Instituto de Estudios Políticos de París y Profesor Invitado de la Universidad de la Habana. No habría dado mayor importancia a este descubrimiento de no haber sido por el sitio en el que lo encontré: la página web de la UNESCO (la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura).

Evidentemente, no se trata de un documento institucional, pero, de no haber estado la ONU mínimamente de acuerdo con su contenido, no creo que se hubiera permitido su publicación en la web de la UNESCO. De hecho, muchos han sido los altos cargos vinculados con la ONU que en reiteradas ocasiones han abogado por la constitución de un gobierno mundial. Federico Mayor Zaragoza, presidente de la UNESCO entre 1987 y 1999, ha manifestado públicamente, en varias ocasiones, su apuesta por la creación de un gobierno mundial como solución a los problemas que atraviesa la humanidad en los tiempos actuales. Asimismo, el propio presidente de la Asamblea General de la ONU, Josefh Deiss, dijo, en una entrevista en julio de 2011, que el movimiento de los Indignados ponía de manifiesto la necesidad de un gobierno económico mundial (1).

Recordemos que la constitución de la ONU no habría sido posible sin la colaboración de varias de las más importantes familias de las finanzas con aspiraciones globalistas, entre ellas, los Rockefeller, quienes realizaron la "filantrópica" obra de donar el dinero suficiente para comprar los terrenos sobre los que fue edificada, en Nueva York, la sede de las Naciones Unidas.

Desde mi punto de vista, la importancia de este tipo de documentos radica en que en ellos se anticipan los pasos que la oligarquía internacional irá tomando para conseguir sus objetivos. Un ejemplo en este sentido, es el Proyecto para un Nuevo Siglo Americano (PNAC por sus siglas en inglés), un documento de 1997, firmado, entre otros, por Dick Cheney, Jeb Bush, Lewis Scooter Libby, Dan Quayle, Donald Rumsfeld y Paul Wolfowitz. En él, se vienen a decir cosas como que Estados Unidos no podría alcanzar la condición de líder mundial sin la intervención de un evento catastrófico y catalizador como un nuevo Pearl Harbor. Precisamente, pocos años después de la redacción de este documento, gracias al 11S y al-Qaeda, Estados Unidos se convirtió en el abanderado de la guerra mundial antiterrorista. En lugar de plantearse el problema y aplicar posteriormente la solución, su fórmula consiste en plantearse primero la solución que más conviene a sus intereses y, posteriormente, crear el problema que más se ajuste a la solución deseada. Pura lógica capitalista.

Según el documento publicado en la página web de la UNESCO, un gobierno mundial sólo sería aceptado por la humanidad ante un gran peligro y frente a amenazas que llevasen a la mayoría a pensar que es necesario organizar el mundo de una forma más "segura". Terrorismo, Ébola, crisis económica, cambio climático y otra serie de amenazas retransmitas por televisión todos los días, son indudablemente de gran ayuda para este proyecto de gobernanza mundial. Sería pecar de excesiva ingenuidad no sospechar que, habiendo personas que han teorizado en repetidas ocasiones sobre lo útiles que les serían estas catástrofes para sus proyectos y contando, como cuentan, con el poder suficiente para provocarlas, no estuvieron detrás de muchos de estos sucesos.

Realicemos un sencillo ejercicio deductivo:
- La ONU lleva décadas manifestando su deseo de crear un Gobierno Mundial.
- La misma ONU dice que este Gobierno Mundial sólo será posible si la humanidad se siente en peligro ante graves amenazas.
- Tales amenazas empiezan curiosamente a sucederse.
¿Blanco y en botella?

Sin duda alguna, lo más inquietante de este documento es la referencia a la inminencia de un peligroso acontecimiento que podría tener lugar en las primeras décadas del siglo XXI. ¿A qué gran peligro se refiere? ¿Qué nuevo y macabro espectáculo nos tienen reservado para intentar conseguir sus objetivos? ¿Un agravamiento de la actual planificada crisis económica mundial? ¿Un gran desastre climático provocado, programado y magnificado mediante falsas informaciones y falsos expertos? ¿El contacto con entidades metahumanas inventadas por una decadente casta de “sabios” (hoy carente de la más mínima capacidad para la creatividad y la imaginación)? ¡Se abren las apuestas!

“Ha llegado, por lo tanto, el momento en que la reconstrucción del Estado a escala global, es decir, mundial, se impone como una necesidad vital.
Reconstruir el Estado a escala global, pensar implícitamente en un gobierno mundial, no deja de ser un gigantesco desafío. En primer lugar, porque tal reto plantea problemas de estructuración y de funcionamiento que en sí mismos --y en tal escala-- son considerables. Pero también, antes que todo, porque dicho reto plantea un problema de legitimidad, que precede a toda construcción jurídica. Como ya hemos recordado, el surgimiento del Estado-nación fue fruto de un largo proceso histórico, y sólo ganó legitimidad cuando los propios ciudadanos se reconocieron en él, a pesar de las luchas internas y de los conflictos sociales que sacudieron y acompañaron su formación. En el contexto de la crisis en que hoy vive el planeta, sólo se puede imaginar un grado similar de legitimidad frente a un gran peligro para la humanidad y frente a amenazas que llevarían a la mayoría de los ciudadanos del planeta a pensar, o esperar, una forma de organización del mundo que garantice la seguridad y la justicia para todos.
Este momento no ha llegado todavía, pero podría llegar en las primeras décadas del Tercer Milenio ante la inminencia del peligro. Y si ese fuera el caso, es muy probable que tal Estado sea confederado, debido no solamente al hecho de que la humanidad está todavía muy lejos de la homogeneidad que supondría un Estado unitario de tipo no autoritario, sino también, porque la reivindicación de la identidad propia se impone hoy más que nunca a todos, como lo analizaremos más adelante.” (2)

Este documento nos revela, además, varios detalles de suma importancia, como el de la necesidad de conseguir una homogeneización de los individuos del planeta como requisito indispensable para la consolidación de un gobierno mundial más eficaz. Estos proyectos de uniformización social nos pueden servir para entender un poco más muchos de los fenómenos culturales de los últimos tiempos, como por ejemplo, la extensión mundial de Internet o la persecución y criminalización de determinadas costumbres culturales ancestrales. Independientemente de la opinión que tales costumbres nos puedan merecer (una opinión que, por mucho que no lo queramos reconocer, está basada en prejuicios firmemente arraigados en nuestra psique), debemos comprender que el deseo de erradicar tales costumbres obedece exclusivamente al deseo de conseguir la homogeneidad cultural de la humanidad, de tal forma que sea más sencillo la introducción de hábitos de vida que favorezcan los intereses de los grandes oligopolios.

Otra cosa que nos revela este documento es que a los grandes oligopolios no les importa lo más mínimo quedar como "los malos de la película" con tal de que sus sueños globalistas se vean cumplidos. Así, el autor no duda en criticar con dureza a los grandes grupos financieros, acusándoles de ser los responsables de la actual situación. Por contradictorio que pueda parecer, este tipo de críticas no dejan de ser positivas para los planes de tales grupos, pues éstas, al fin y al cabo, sirven para justificar la necesidad de un gobierno mundial que, supuestamente, tendría el objetivo de controlar sus prácticas, pero que, paradójicamente, acabará sirviendo a sus objetivos, pues, en última instancia, serían estos mismos grupos financieros quienes lo controlarían desde la sombra. Recordemos que estos mismos grupos oligárquicos crearon la ONU y siguen siendo ellos quienes la promueven y la financian. Un ejemplo práctico lo podemos observar en la Organización Mundial de la Salud (OMS), totalmente al servicio de los intereses de las corporaciones farmacéuticas, pues la imposición de unas determinadas directrices sanitarias mundiales, por las que se recomienda unos fármacos y vacunas muy concretas como solución a determinados problemas sanitarias, suele tener como consecuencia un considerable aumento de los beneficios de dichas corporaciones farmacéuticas.

La estrategia de criticar al Poder ha sido y sigue siendo de gran utilidad para alejar toda sombra de sospecha de que detrás de determinadas opciones o líderes políticos se esconde el apoyo de algún tipo de mano negra; unas opciones o líderes políticos que, gracias a tales estrategias, consiguen ganarse la confianza de las masas, a quienes, posteriormente, terminan traicionando en favor de quienes les auparon al poder. Esto es lo que algunos denominan como disidencia controlada, pero, desde mi punto de vista, no es más que el funcionamiento normal de la política. El juego es más o menos el siguiente: El magnate le dice al líder político "Yo te voy a financiar tu campaña para que puedas alcanzar el poder y, una vez allí, puedas operar en mi favor; pero no se te olvide ponerme a parir, más que nada, para que no se note mucho que soy yo quien está detrás de ti y, sobre todo, para ganarte el apoyo de las grandes masas a las que vengo jodiendo desde hace tantos años".

Un ejemplo cercano geográficamente lo tenemos en el caso de la oposición inicial de Felipe González y del PSOE a la OTAN, a la cual no dudarían en prestar total fidelidad tras ganar las elecciones. El caso de Pablo Iglesias, Podemos y sus contundentes críticas hacia el poder financiero mundial, es un ejemplo similar; y es que, para los poderosos, ¡sarna con gusto no pica!

(Os agradecería que si encontráis más declaraciones de miembros vinculados con la ONU a favor de la constitución de un gobierno mundial, dejarais el enlace en los comentarios. Un saludo.)

Notas:
(1) Las declaraciones del Presidente de la Asamblea General de la ONU aparecen en la propia página web de Naciones Unidas http://www.un.org/spanish/News/story.asp?NewsID=21304#.VFJ9nNyDPDc
(2) En siguiente enlace a la página web de la UNESCO corresponde a la parte del artículo en el que aparece el extracto que aquí reproduzco http://www.unesco.org/most/francais.htm#_Toc478891862